EMBOLIA

Embolia es el transporte de una masa extraña por la corriente sanguínea con enclavamiento en el árbol vascular. La masa extraña se denomina émbolo y puede ser sólida, líquida (insoluble en la sangre) o gaseosa. La impactación de la masa es un hecho distintivo de la embolia y de particular significación clínica. El enclavamiento ocurre casi siempre en una arteria.

Excepciones son la embolia en una rama de la vena porta y las microembolias con enclavamiento en capilares. La impactación se produce cuando el diámetro del vaso se hace menor que el del émbolo. Asociado a este proceso existe la posibilidad que el material proceda de un foco inflamatorio bacteriano o de un tumor maligno. Independiente que se desarrolle o no un fenómeno isquémico, esta embolía tiene la capacidad de reproducir en el lugar del atascamiento el mismo proceso que existía en el punto de procedencia. Este traslado del proceso patológico le llamaremos metástasis ("colonización morbosa" de Lubarsch), acepción que actualmente se reserva casi exclusivamente para el fenómeno tumoral y una de sus formas de diseminación.

SITIOS DEL ENCLAVAMIENTO

Un émbolo originado en las cavidades cardíacas izquierdas o en una arteria se impacta en una arteria de la circulación mayo, uno que parte de las cavidades cardíacas derechas o de una vena en una arteria de la circulación mayor, se enclava en la arteria pulmonar o en una de sus ramas. Excepción a esta regla es la llamada "embolia paradójica o embolia cruzada".Se trata aquí de un trombo localizado en el sistema venoso del cual se desprende un émbolo que determina una embolia en una arteria del sistema aórtico. Ello se explica por una anomalía cardíaca que establece una comunicación entre la circulación derecha y la circulación izquierda, a través de la cual el émbolo pasa a la circulación mayor. Generalmente se trata de un trastorno en la continuidad del tabique interauricular, la comunicación interauricular, fenómeno bastante más frecuente de lo que se cree. Menos frecuente es la comunicación que se realiza entre ambos ventrículos, comunicación interventricular. También puede existir una persistencia del conducto arterial de Botal, que comunica la arteria pulmonar con la aorta. Finalmente y para casos más excepcionales por el problema de las dimensiones, debe tenerse presente que está hoy día demostrada la existencia de anastomosis en la circulación intrapulmonar, tanto entre las arterias bronquiales y las arterias pulmonares, como entre las arterias pulmonares y las venas pulmonares que regresan al ventrículo izquierdo; estas anastomosis son pequeñas y según las mediciones más recientes no sobrepasan los 200 micrones, de tal modo que una embolia paradójica que siga esta vía ha de ser necesariamente reducida en su tamaño.

Existe una situación que simula la embolia paradójica sin que exista tal comunicación. Se trata de embolias sépticas, provenientes de tromboflebitis séptica, que determinan primero una embolia con supuración del parénquima pulmonar y a partir de esta supuración se produce una infección supurada de una vena pulmonar con trombosis séptica de la misma; en tales casos, a partir del trombo séptico de la vena pulmonar, puede desprenderse un émbolo séptico que alcanza naturalmente a la circulación mayor y determinará una embolia séptica en alguno de los órganos irrigados por el sistema aórtico.

La otra excepción es la llamada "embolia retrógrada" y que los anátomo-patólogos denominan con mayor exactitud transporte retrógrado. Es un fenómeno poco frecuente, que se observa en pacientes extraordinariamente debilitados, de preferencia en los manicomios donde se da el fenómeno de enfermos que durante un período largo permanecen inmóviles y no se alimentan; en tales casos no es raro que se produzcan trombosis en diversos sistemas venosos y muy particularmente trombosis de los senos de la duramadre. Desde estos trombos se desprende el émbolo que circula por la vena yugular. En realidad, el término "circula" es inadecuado. Como la velocidad sanguínea en estos pacientes está muy reducida, generalmente el émbolo va adosado a la pared y es arrastrado lentamente por la corriente, la que en algunos momentos, como por ejemplo en la tos, toma un movimiento de retroceso. Estos émbolos arrastrados a lo largo de la vena yugular llegan a la cava superior, al ventrículo derecho y si en ese momento ocurre un acceso de tos, pueden, por transporte o arrastre retrógrado, penetrar a la cava inferior y desde ella llegar a una rama de la vena suprahepática. No es propiamente una embolia retrógrada sino un transporte retrógrado. El fenómeno es poco frecuente y sólo aquí se menciona para tener un conocimiento completo de los fenómenos embólicos en el organismo.

CLASES DE EMBOLOS

Embolos sólidos : Estos son los más frecuentes, muy en particular el émbolo trombótico, originado de un trombo. La embolia trombótica puede ser masiva, representada por un gran émbolo que incluso puede enclavarse en la bifurcación de la arteria pulmonar (émbolo cabalgante) o por numerosas masas embólicas trombóticas o en una arteria renal . La embolia trombótica puede ser mortal sin ser masiva ni mucho menos. Otros émbolos sólidos relativamente frecuentes son el de médula ósea, el de material ateromatoso y el de tejido tumoral. La embolia de médula ósea se produce en pacientes con fracturas en que fragmentos de este tejido penetran en venas desgarradas. La embolia ateromatosa puede ser espontánea a partir de una placa de ateroma ulcerada, o iatrogénica, por trituración de una placa al pinzar la aorta durante una operación. La embolia de tejido tumoral se puede observar en la diseminación hematógena de algunos tumores, entre ellos el coriocarcinoma, el neuroblastoma, el tumor de Wilms, el melanoma, el carcinoma de células renales. De menor importancia son las microembolias con impactación en capilares : embolia de megacariocitos, de células hepáticas en traumatismos del hígado, de sinciciotrofoblasto en el tercer trimestre del embarazo, de material extraño introducido en fleboclisis.
Embolos líquidos : la primera son las fracturas en que penetra grasa a las venas proveniente de células adiposas rotas. La embolia de líquido amniótico se observa ocasionalmente en partos complicados en que ese material penetra a las venas a través de desgarros del miometrio. El líquido amniótico contiene diversas partículas en suspensión : lanugo, gotas de grasa, células descarmadas, trofoblasto, etc. Esta embolia puede ser mortal, la gravedad que puede tener esta embolía no está aclarada, probablemente el líquido amniótico tiene un efecto tóxico en la sangre.
Embolos gaseosos :Estos se dan en la embolia gaseosa por descompresión y en la embolia aérea. En la primera, los émbolos están formados principalmente de nitrógeno, que se separa de la sangre en forma de burbujas al disminuir bruscamente la presión. La embolia aérea ocurre hoy día como complicación de la circulación extracorpórea.

EVOLUCION DE LOS EMBOLOS

Los émbolos trombóticos tienden a ser organizados y recanalizados. Antes que comience la organización, pueden fragmentarse y migrar. Los émbolos ateromatosos, los émbolos de tejido y el material insoluble de fleboclisis pueden provocar una reacción a cuerpo extraño dentro de los vasos. Las gotas de grasa tienden a fragmentarse y las pequeñas gotas son fagocitadas. El aire es reabsorbido.