Sistema Nervioso Simpático

 

Se denomina también tóraco-lumbar, porque el soma de su primera neurona se ubica en el cuerno lateral de la médula torácica. Incorporando a veces el segmento C 8 y el segmento L 1.

 

Las neuronas preganglionares simpáticas se localizan en núcleos viscerales eferentes generales de las astas laterales de médula torácica entre T1 y L2. Estas neuronas envían sus fibras preganglionares a través de los nervios raquídeos para sinaptar con las neuronas postganglionares, en los ganglios simpáticos latero-vertebrales o prevertebrales. De estos ganglios se originan las fibras postganglionares que se dirigen a las vísceras abdominopélvicas o efectores periféricos del territorio cefálico, a través de nervios raquídeos o plexos periarteriales. Estas fibras postganglionares simpáticas, a diferencia de las parasimpáticas, son bastante largas.

 

Llama la atención que las fibras provenientes del cuerno lateral salen por la raíz ventral de los nervios espinales, en dirección a la cadena simpática, ya sea prevertebral o paravertebral.

(Imagen extraída del Curso de Neuroanatomía PUC, Chile)

 

La cadena paravertebral está constituida por 3 ganglios cervicales, 11 ganglios torácicos (está fusionado el último cervical con el primero torácico), 5 ganglios lumbares y 5 sacros, que están unidos entre sí por un cordón. Estos ganglios están unidos con los ramos ventrales de los nervios espinales, a través de los ramos comunicantes blancos, formados por fibras preganglionares recubiertas con mielina. También existe otra unión que es el ramo comunicante gris, constituido por las fibras postganglionares que corresponden a los axones de la segunda neurona que van desde el ganglio al ramo ventral de los nervios espinales.

 

El hecho  que el soma de la segunda neurona esté cerca de la médula, hace que la fibra preganglionar sea corta en relación a la postganglionar, la cual tiene un largo recorrido en busca de su efector. Pero hay algunas excepciones, hay fibras que no hacen sinapsis en esta cadena laterovertebral sino que pasan a través de ella directamente hacia los ganglios prevertebrales, como son ,por ejemplo, los ganglios del plexo celíaco, el ganglio semilunar, aorticomesentérico y aorticorenal. De tal manera que estas fibras preganglionares van a llegar a estos ganglios en forma de los nervios esplácnicos. Existen tres esplácnicos torácicos, uno mayor, uno menor y uno inferior. Las fibras que constituyen el esplácnico mayor provienen de los segmentos torácicos 6, 7, 8 y 9. Luego tenemos al esplácnico menor que corresponde al 9 y al 10 y el esplácnico inferior que corresponde al 11.

El esplácnico mayor pasa a través del diafragma para llegar a los ganglios del plexo celíaco.

 

También existen nervios independientes que van hacia el corazón, etc. En resumen, podemos decir que los nervios simpáticos, es decir, las fibras postganglionares simpáticas van a tener tres formas de llegar a su efector.

La primera como nervio independiente.

La segunda formando plexos en la adventicia de los vasos arteriales, como sucede con las fibras  que llegan a las vísceras de la cabeza.

La tercera forma es que, a través de los ramos comunicantes grises, se incorporen a los nervios espinales y distribuyen junto con ellos para llegar a los efectores.

 

La activación del simpático prepara al organismo para situaciones de emergencia, tales como: reacciones de defensa o de huída  ante una situación peligrosa. Provocando:

- aumento de la frecuencia cardiaca.

- constricción de las arteriolas de la piel e intestino.

- dilatación de las arteriolas de los músculos esqueléticos.

- aumento de la presión arterial.

- aumento de la frecuencia respiratoria, produciéndose una redistribución de la sangre, de modo que hay aumento de del flujo hacia el sistema nervioso, corazón y musculatura esquelética; y una disminución del flujo hacia la piel e intestinos.

- dilatación pupilar, constricción de los esfínteres y disminución del peristaltismo.

 

 

 

 

Sistema Nervioso Parasimpático

 

El sistema nervioso parasimpático o cráneo-sacral, a diferencia del simpático, tiene ubicado el soma de su primera neurona a nivel del tronco encefálico y de los segmentos sacros S2, S3 y S4.

 

La otra gran diferencia con el simpático es que sus ganglios son pequeños y se encuentran ubicados en la superficie de las vísceras que inervan, de tal manera que el efecto del sistema parasimpático es mucho más localizado. El neurotransmisor que allí se libera es la acetilcolina y no la adrenalina o noradrenalina como el simpático.

Además, desde el punto de vista fisiológico, el simpático prepara al individuo para la emergencia, en cambio, el parasimpático prepara al individuo para captar energía.

 

Los núcleos del tronco encefálico, pertenecientes a la columna visceral eferente general, son núcleos parasimpáticos. Los núcleos salival superior, inferior, lacrimomuconasal y dorsal del vago pertenecen al parasimpático craneal.

Estos núcleos están conectados con ganglios, como el ciliar, el pterigopalatino, el submandibular y el ganglio ótico, y en esos ganglios se encuentra ubicada la segunda neurona parasimpática craneana.

El principal transportador de fibras parasimpáticas es el nervio vago, el cual en su trayecto descendente va entregando fibras a la laringe, faringe, corazón, árbol traqueobronquial, pulmones, estómago, hígado, páncreas, bazo, intestino delgado, ciego, colon ascendente y ángulo izquierdo del colon transverso.

Las fibras parasimpáticas para el colon descendente y colon iliopélvico y recto provienen de la región de la médula sacra, a través de los nervios esplácnicos pelvianos que van a ir a constituir, junto con los nervios simpáticos, el plexo hipogástrico inferior en las paredes laterales del recto.

 

Las neuronas preganglionares parasimpáticas se localizan en núcleos viscerales eferentes generales del tronco cerebral.

Ellos son: los núcleos visceromotores del oculomotor (Edinger Westphal o accesorio del III par), del facial, del glosofaríngeo, del vago; y en la médula espinal, la región intermedio lateral sacral de S2 a S4 (entre cuernos posteriores y anteriores).

 

Desde estos núcleos las fibras viajan por los correspondientes nervios craneales y raquídeos para sinaptar en ganglios parasimpáticos periféricos, lugar donde encontramos las neuronas postganglionares.

Estos ganglios son: el ciliar para el oculomotor, el pterigopalatino y submandibular para el facial, el ótico para el glosofaríngeo, y una serie de ganglios terminale o plexos mientéricos, submucosos, cardíacos o en el parénquima de las diversas vísceras que inerva el vago y médula sacra.

Dado que las neuronas postganglionares están muy cerca de los efectores, se puede concluir que las fibras postganglionares son muy cortas en longitud.

Por otro lado, la activación del parasimpático tiene que ver con situaciones de recuperación de energía como es lo que sucede después de comer, período en el que:

- se activan las secreciones digestivas

- aumenta el peristaltismo

- disminuye el ritmo cardiaco

- se reduce el flujo sanguíneo hacia el cerebro, lo que trae como consecuencia un estado de somnolencia.

 

 

Neurotransmisores en el SNA

Como se mencionó anteriormente, las sinapsis entre las neuronas preganglionares y las postganglionares se establecen en los ganglios autonómicos. Tanto en el sistema simpático como parasimpático el neurotrasmisor en estos ganglios es la acetilcolina. Se sabe que la acción de la acetilcolina dura un corto periodo, ya que es inactivada por la enzima acetilcolinesterasa. En la unión entre fibra postganglionar y efector, existe una diferencia; mientras en el sistema parasimpático el neurotrasmisor es acetilcolina, en el sistema simpático es noradrenalina. Sin embargo, en los efectores que solo reciben inervación simpática, como es el caso de las glándulas sudoríparas, el neurotrasmisor es acetilcolina.

 

 

Dolor Referido

Ambos sistemas conducen o tienen además fibras viscerales aferentes, las cuales están conectadas con visceroreceptores ubicados en las paredes de las vísceras. Por lo tanto, ambos sistemas, simpático y parasimpático, llevan fibras hacia el sistema nervioso central que conducen el dolor visceral, pero el 70% de las fibras del dolor visceral van a través del sistema simpático y un 30% por el parasimpático, correspondiendo fundamentalmente a las que vienen de la región de la pelvis. Estas fibras del dolor visceral al penetrar por la raíz dorsal de los nervios espinales son la causa del famoso dolor referido. Es decir, aquél dolor que se siente en un área diferente de donde se originó el dolor. Por ejemplo el dolor del cólico biliar se irradia a la región del dorso, o en el caso del infarto al miocardio, la persona siente dolor en el extremo o borde ulnar del miembro superior izquierdo.