Vía Auditiva

 

 

El sonido consiste en propagaciones alternadas de compresiones y rarefacciones que viajan a través de un medio elástico, el aire.

La capacidad para distinguir sonidos, depende de  las células ciliadas, que son los receptores del oído interno.

 

¿Cómo captamos el sonido?

Las ondas sonoras golpean la membrana timpánica,  provocando que los huesecillos se movilicen en un efecto en cadena; primero se mueve el martillo, que esta conectado con el tímpano, luego el yunque, el impulso del yunque desplaza alternativamente el estribo, empujándolo o retirándolo de la ventana oval.

Imagen adaptada de Sensory System Slide Lecture, Won Taek Lee, M.D. Ph.D, de la Universidad de Yonsei, Korea

 

En otras palabras, el pie del estribo actúa así como un pistón, que empuja y atrae de forma cíclica el líquido de la escala vestibular, provocando cambios de presión que se propagan, a la velocidad del sonido, hasta  la ventana redonda a través de la escala timpánica (Recuerden que la Escala Timpánica y la Vestibular se comunican en el helicotrema)

Imagen adaptada de Guyton & Hall: Textbook of Medical Physiology 11e—www.studentconsult.com

 

El movimiento ondular de la  perilinfa, producido por las ondas sonoras, provoca la estimulación de los cilios de las células del órgano de corti, permitiendo que el sonido sea traducido, de energía sonora (mecánica) en señales eléctricas, éstas son las que se envían al cerebro, a través de relevos en el tronco encefálico.

 

 

 

La información fluye desde las cócleas a los núcleos cocleares, desde los que la señal asciende por el tronco encefálico a través de núcleos de relevo, para llegar finalmene a la corteza cerebral.

 

Los componentes del tronco encefálico son esenciales para localizar el origen del sonido y para suprimir los efectos de los ecos.

Las regiones auditivas de la corteza cerebral analizan más a fondo la información auditiva y desmontan los patrones complejos de sonidos, como el lenguaje humano.

 

Aspectos Clínicos

- La lesión o el deterioro de las células ciliadas son las respnsables de la mayoría de las hipoacusias