Oído Externo

 

 

- Está formado por el conducto auditivo externo y el pabellón auricular (oreja). Y termina en el tímpano.

 

      Pabellón Auricular (oreja).

Es un pliegue prominente de piel sostenido por cartílago.

El cartílago actúa como reflector para captar eficazmente el sonido y enfocarlo hacia el conducto auditivo externo (como el mecanismo utilizado por las antenas parabólicas).

La superficie arrugada de la oreja permite recoger mejor los sonidos de distintas frecuencias.

Presenta varias depresiones, la concha es la más profunda.

Posee una zona que no contiene cartílago en su interior, que se denomina Lóbulo.

 

Imágenes adaptadas del Atlas de Anatomía Sobotta

 

El conducto auditivo externo:

Se extiende desde la porción más profunda de la concha hasta la membrana timpánica, siguiendo un trayecto en forma de “S”

Tiene una longitud de aproximadamente 3 cms. y un diámetro de 0,6 cms. aproximadamente.

Presenta dos porciones: una cartilaginosa y otra ósea.

- Porción Cartilaginosa: se ubica en el tercio lateral del conducto, y esta revestida por piel que presenta glándulas ceruminosas y sebáceas..

- Porción Ósea: corresponde a los 2/3 mediales del conducto, y se encuentra revestida por una fina capa de piel, que se continúa con la capa externa de la membrana timpánica.

 

Aspectos Clínicos:

Es importante no olvidar la curvatura en forma de “S” que sigue el conducto auditivo externo; para así, al hacer una inspección de la membrana timpánica con un otoscopio, poder obtener la mejor visualización. Para esto se debe sujetar el hélix de la oreja y traccionar en dirección posterosuperior, es decir, hacia arriba, hacia fuera y hacia atrás. Para así, lograr enderezar el conducto auditivo y poder introducir el embudo del otoscopio.

Imagen obtenida del Texto y Atlas de Anatomía Prometheus

 

En el caso de los lactantes se debe realizar este procedimiento con mucho cuidado, debido a que su conducto auditivo externo es más corto. Se debe traccionar sólo en sentido inferoposterior y con mucho cuidado, para evitar lesionar el tímpano.