Entrevista con el Dr. Salvador Alvarez, médico de la Clínica Mayo
El destacado médico mexicano homenajeado por nuestra Facultad analizó distintas temáticas vinculadas a las enfermedades infecciosas emergentes.
Minutos antes de que comenzara su clase magistral para los alumnos de pregrado de la Facultad de Medicina, conversamos con el Dr. Salvador Alvarez, sobre los alcances de las enfermedades infecciosas emergentes. Casualmente esta conversación se dio el día miércoles 23 de abril, dos días antes de que explotara mediáticamente a nivel mundial el brote en México de la gripe porcina, una de las tantas enfermedades infecciosas. Estos son sus conceptos sobre estas enfermedades y cómo Chile puede enfrentarlas.
¿Por qué decidió dedicarse a la infectología?
En la presentación voy a contar la historia de mi vida y recordaré que cuando terminé mi especialidad de infectología, uno de mis maestros me dijo “tú eres inteligente y te vas a morir de hambre con esa especialidad, ya que las enfermedades infecciosas van a desparecer”. Hecho que se dio sobre todo desde los años 40 cuando surgieron las vacunas y los antibióticos. Sin embargo, desde los años 80 a la fecha, las enfermedades infecciosas han vuelto a jugar un papel muy importante como causa de muerte en los Estados Unidos y en el resto del mundo. La razón es que algunas de estas enfermedades emergentes son nuevas y el mejor ejemplo es el SIDA, otras son enfermedades infecciosas que las pensábamos controladas y que han resurgido como la Tuberculosis. Existe otro tipo de enfermedades que afectaban solamente a los animales y que ahora han alcanzado a las personas, como el SARS, que creó gran pánico o inclusive la gripe aviar.
Lo que sucede es que hay un balance entre la prevención, la tecnología, los medicamentos y la capacidad que tienen los virus y bacterias de adaptarse y sobrevivir a todas estas cosas que uno le va poniendo. Cada vez que ese balance cambia y pierde su equilibrio vemos enfermedades infecciosas. Después de 30 años de ser infectólogo he visto más enfermedades nuevas de las que jamás soñó mi maestro que ya murió y que yo hubiera soñado poder ver. En definitiva no me he muerto de hambre.
¿Entonces, se puede decir que hoy la infectología vive un auge?
La infectología está en un auge en el sentido de la globalización. Antes, para saber que había una enfermedad, debía ocurrir una epidemia de país en país, el SARS es el mejor ejemplo. Hay una epidemia que no saben lo que es y tratan de ocultarla. Un médico que se va a Hong Kong e infecta a toda la gente que está en el piso del hotel, la gente se va a su casa y se vuelve una epidemia mundial. Esta es la parte mala de la globalización. La parte buena es que una vez que se identifica que hay un problema, en un periodo de 10 semanas con 11 países en distintos laboratorios alrededor del mundo, se conoce cuál es la causa de esta enfermedad, cuál es el virus que produce esta enfermedad, una prueba diagnóstica de la enfermedad y posteriormente una vacuna.
La globalización ha creado una velocidad de dispersión de la enfermedad pero por otro lado una red en Internet de enfermedades emergentes. Cada vez que abro mi computador, veo seis o siete casos de consultas por enfermedades. Sé que hay listeriosis en Chile con la cecina que no estaba bien procesada, o un caso de gripe aviar en Hong Kong, etc. hoy la comunicación es fantástica.
Nosotros antes teníamos técnicas muy primitivas para poder identificar todos estos virus y bacterias. Hoy gracias a la biología molecular podemos hacer diagnósticos en tiempo real - 30 minutos – lo que nos ha permitido diseñar medicamentos y estrategias para tratar de contener, prevenir o tratar este tipo de infecciones.
Mucho se ha hablado en Chile de la listeriosis. Qué es?
La listeriosis es una bacteria que en general se conoce hace muchos años. Es relativamente fácil de tratar, pero difícil de diagnosticar. Tiene la característica de atacar a ciertos grupos que tienen problemas en su sistema inmune, ya sea muy jóvenes o neonatos, a la embarazada (generando frecuentemente abortos) a los muy viejos, y a todos aquellos que toman medicamentos que comprometen al sistema inmune. Cuando un médico ve un paciente no sospecha que pueda tener listeriosis. Cuando se hace el diagnóstico y se trata puede ser muy tarde y mortal. Segundo, el huésped que desarrolla esa infección es una persona que está inmune comprometida y no combate esta infección como una persona normal.
¿Chile está bastante mejor que otros países latinoamericanos para poder combatir este tipo de infecciones emergentes?
Si uno ve el continente americano, Chile es probablemente el número uno en Latinoamérica, en indicadores como mortalidad infantil, vacunaciones y tiene además los programas adecuados en los sitios adecuados para poder contener. No es que los mosquitos no brinquen la cordillera, simplemente en este lado de la cordillera, existe un programa de control de los vectores. Hay que decir que tarde o temprano habrá casos pero no con la magnitud que habrá en la Argentina, por ejemplo con el tema del dengue.
¿Y a futuro cómo se vislumbra el desarrollo de la infectología y estas enfermedades infecciosas emergentes?
Habrá muchas enfermedades a futuro. A los estudiantes les decimos que no deben adivinar sino estar preparados para detectar. Cuando existe un sistema donde se puede detectar es donde se pueden aplicar estos principios. En Estados Unidos el SIDA se detectó gracias al trabajo del Centro de Enfermedades Infecciosas que notó un aumento en el uso de un medicamento contra un tipo de neumonía viral y allí se enfocaron. En el futuro, las personas que estudian medicina verán muchas enfermedades nuevas que no nos podemos imaginar cuáles son, pero creo que existe el sistema de vigilancia epidemiológica y la tecnología en diagnóstico y probablemente el tratamiento para poder detectarlas a tiempo.