La iniciativa académica fue liderada por el docente de la unidad de Anatomía del departamento de Ciencias Básicas Marco Garay Cerda, comenzó durante el segundo semestre del 2024 y se implementó durante el primer semestre de este 2025. En los últimos meses, se generó un informe final y ahora el proyecto avanza en la comunicación de lo realizado y sus logros.
Los docentes que participaron del proyecto fueron Marco Garay, Nicolás Vidal (subdirector) y Jorge Henríquez con un trabajo que apuntó a 151 estudiantes de primer año a quienes se les dio la posibilidad de participar del proyecto. “Ellos fueron objeto de la intervención y se les dejó a libre disposición la posibilidad de participar de la iniciativa. Dentro de ellos hubo 15 estudiantes ayudantes que colaboraron activamente”, apuntó Marco Garay.
El proyecto fue financiado por fondos de innovación en docencia UFRO y abre un nuevo camino “Nos interesa que haya una visualización acerca de esos procesos de aprendizaje, una reflexión de los docentes, una reflexión sobre los estudiantes que ingresan en primer año y quizá ver un modelo para que ocurra una mejor adaptación en el primer año de la carrera y minimizar las deserciones o efectivos negativos de asignaturas complicadas como anatomía”, explicó Garay.
CONTEXTO
El proyecto de innovación docente que se implementó en las carreras de Nutrición y Dietética y Odontología para un micro análisis de aprendizaje autorregulado desarrolló “una técnica didáctica que se utiliza en grupos pequeños, pero aquí hicimos una adaptación para llevarla a un grupo más grande y masivo”, informa Garay.
Esta técnica se basa en la teoría de la autorregulación que fue propuesta por Barry Zimmerman en el año 2000 que se basa en tres fases: previa, ejecución y de autorreflexión. “El plantea que estas fases se generan en torno a cualquier proceso de aprendizaje donde el estudiante hace una planificación de su forma de estudiar o de lo que realizará, en la ejecución monitorea su implementación de la planificación que se planteó y en la autorreflexión analiza los resultados obtenidos y si se debe hacer una modificación. Esto es muy importante porque lo que promovemos es la reflexión de los estudiantes para analizar las causas de alcanzar o no el objetivo y ver si deben hacer una modificación en sus técnicas de estudio. Buscamos la metacognición, es decir, la capacidad de pensar sobre el pensamiento, sobre el aprendizaje. Reflexionar en cómo estoy aprendiendo, básicamente el aprender a aprender”, dice Garay.
PROYECTO
En el proyecto, los estudiantes tenían diarios de aprendizaje, encuestas de aprendizaje reflexivo donde planificaban, monitoreaban su ejecución de estudios, y, evaluaban el éxito o la posibilidad de hacer cambios en sus estrategias. Esas encuestas que se realizaban por medio de campus virtual eran retroalimentadas por los 15 ayudantes del proyecto en este proceso reflexivo sobre lo aprendido y qué cambios debían hacer en el aprendizaje.
“Se mejoró en algunos aspectos de la autorregulación y la capacidad de reflexionar sobre el propio aprendizaje y que eso lleve a hacer cambios, sobre todo en la fase de ejecución y en las notas prácticas que fueron las más altas, que es lo más complejo en anatomía. También tuvieron un incremento durante el semestre los estudiantes que quisieron tomar el proyecto y las herramientas que les propusimos”, reflexiona el docente sobre este proceso trascendental.
Este proyecto que también es un piloto, permite generar un modelo de metacognición o reflexión sobre el aprendizaje que se puede implementar en otras carreras donde se cursa la asignatura de Anatomía, evitar deserción y reprobación, y mejorar la autorregulación. “El estudiante de pregrado es el foco, como persona, como individuo, nosotros queremos que la sociedad se dé cuenta que para los académicos de esta Universidad el proceso de enseñanza es de excelencia, y donde lo más importante es el estudiante”, analizó el docente.
Por último, los resultados de este proyecto fueron presentados en el Congreso Panamericano de Anatomía que se realizó en Colombia durante octubre. “La anatomía me apasiona porque es fundamental para generar una atención de calidad y centrada en la persona, entender la complejidad del cuerpo humano y entregar una atención basada en eso. También me apasiona por la belleza que tiene la complejidad del cuerpo, el nivel de detalle, es un mar de conocimiento. Cada vez podemos entender mejor y profundizar en el cuerpo humano para entregar una mejor atención”, cerró Garay.