Dra. Galicia Montecinos Latorre, Medalla Trayectoria Académica 2020: “Estoy feliz con mi labor docente en la UFRO y mi trayectoria asistencial en el Hospital de Temuco”

La académica del Departamento de Pediatría y Cirugía Infantil, fue destacada por su aporte al desarrollo de la medicina en La Araucanía y por su incondicional compromiso con la formación de generaciones de médicos especialistas en el país. Ella el máximo reconocimiento que la Universidad de La Frontera entrega a la academia.

Con 44 años de trayectoria en la Universidad de La Frontera, la académica del Departamento de Pediatría y Cirugía Infantil, doctora Galicia Montecinos Latorre fue galardonada con la Medalla Trayectoria Académica 2020, convirtiéndose en la cuarta mujer que recibe este premio en la casa de estudios.

La profesora Montecinos, médico cirujano especialista en cirugía infantil, agradece esta distinción, la máxima que se otorga a un académico UFRO, que recibe con alegría y humildad. Y es que se trata de una mujer que desde pequeña fue reconocida en su entorno familiar como dedicada y comprometida con los estudios. “Mi enseñanza preparatoria de 1° a 4° básico la realicé en escuelas rurales debido al trabajo de mi padre, que era empleado administrativo de ferrocarriles. A la primera que asistí tenía piso de tierra y paredes que filtraban el aire, y se ubicaba en un pueblito llamado La Paz, para luego asistir a la Escuela Lipingue. En 5° año arribé a la Escuela N°12 de Temuco, actual Liceo Bicentenario, finalizando mi enseñanza secundaria en el Liceo Gabriela Mistral, donde egresé como la mejor alumna de mi generación”, recuerda.

NACE LA VOCACIÓN

Fue entonces que motivada por el rol social que ejercía su madre trabajando en la Cruz Roja, así como de su padre, creador del Centro de Personas Rh Negativo en Temuco, sumado a un hecho que la marcó profundamente, es que decide estudiar medicina. “Me gustaba la historia y pensé en estudiar esa carrera, hasta que un día vi nacer una guagua en el Hospital de Quillota, donde mi tía era matrona y me invitó a ver un parto. Fue entonces que pensé cuánto deseaba ser como mi tía; y no sé si por vocación estudié medicina, pero tenía las condiciones de tener buenas notas y ser aplicada”. Así, ingresa a estudiar Medicina a la Universidad de Concepción, desde donde egresa también como la mejor alumna de su promoción.

Una vez egresada debía decidir entre ser médico general de zona o continuar una especialidad primaria. “Tenía una amiga, quien era mi compañera de estudios, y las dos nos enamoramos del trabajo de un cirujano que fue nuestro docente, y cuando nos titulamos optamos por seguir la especialidad de la cirugía. Mi compañera optó por la especialidad de cirugía de adultos en Concepción y yo por la de cirugía infantil en la Universidad de Chile”. De esta manera, se convirtió en la primera mujer en ser aceptada como becada de la especialidad en el Hospital Sótero del Río.

Durante su especialidad tuvo la fortuna de formarse con el distinguido docente Alfredo Gantz Mann, quien fuera el líder en Chile de la atención integral del niño con fisura labio palatina; él le inculcó el concepto de “integralidad” en la cirugía, que implica el seguimiento del paciente más allá de la cirugía propiamente tal.

ROL ACADÉMICO Y ASISTENCIAL EN LA ARAUCANÍA

En 1976, la doctora Montecinos ingresó a trabajar al Hospital Regional de Temuco (actual Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena) y a la Sede Temuco de la Universidad de Chile, hoy UFRO. En 1978, el delegado del Hospital le solicita atender a los niños con fisura labio palatina. “Soy cirujana pediátrica, resuelvo enfermedades quirúrgicas del niño, pero por mi trabajo como ayudante de mi maestro Alfredo Gantz, me solicitaron comenzar la atención de niños con esta patología. Fue así como en la década del 70, con otros colegas (cirujano, otorrinolaringólogo y ortodoncista), comenzamos a efectuar las primeras cirugías; pero nos enfrentábamos al gran problema que el hospital no tenía recursos ni el instrumental adecuado”.

Con la ayuda de los padres de niños con esta condición y la comunidad, forman una agrupación comunitaria con el objetivo de realizar un trabajo de ayuda. “Un periodista redactó una nota donde me mencionaba como encargada del Programa de Labio Leporino en Temuco, eso lo leyó un distinguido cirujano plástico de la Universidad de Stanford en San Francisco (Estados Unidos), quien era líder de un grupo de médicos y enfermeras que formaban Interplast, una organización que ayuda a países en desarrollo en la cirugía de niños con fisura de labio palatina”.

Agrega que “el contacto con ese médico, Interplast y la agrupación comunitaria, significó un programa colaborativo que se inició en 1985 y culminó en el 2000, que permitió realizar cirugías a un número importante de pacientes que acá no tenían la posibilidad por la falta de pabellón. Pudimos realizar operaciones no solo en el Hospital, sino que también en la Mutual y clínicas de Temuco (Alemana y la extinta Clínica Temuco), además de operativos masivos una vez al año con el patrocinio de la UFRO y el gobierno regional”.

En virtud de ese contacto, la doctorase perfeccionó en universidades como Stanford, Palo Alto y Sillicon Valley, lo que permitió mejorar la atención de niños en cuanto a calidad y cantidad, convirtiendo a Temuco en un centro referente del tratamiento del niño con fisura labio lapatina.

En 2015, tras 39 años de trabajo ininterrumpido, decide dejar su trabajo en el Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena, quedándose solo con el contrato de docencia de la Universidad de La Frontera. La doctora Montecinos afirma que estos años de trabajo le dejaron grandes alegrías, entre ellas que el Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital de Temuco tenga rostro e identidad propia dentro y fuera de Chile, y haciendo que la Urgencia Infantil sea reconocida como una de las mejores del sur de Chile. Además del gran alcance que se ha logrado con los pacientes, atendiendo a niños con fisura de labio lapatino desde Araucanía Norte hasta Aysén.

En paralelo a su trabajo como médico cirujano, tiene otra gran pasión: la docencia. “Conozco el desarrollo de la UFRO desde la ’prehistoria‘ como la llamo, desde la sede Temuco de la U. de Chile y después su crecimiento exponencial que ha tenido como U. de La Frontera, esto porque ha tenido buenos cuadros directivos y porque todos quienes estamos detrás hemos cumplido con nuestro compromiso como funcionarios de esta Institución”.

Para ella, el ser” del médico además es ser docente, “el juramento hipocrático también enfatiza la necesidad de enseñar a los pares, por lo que es un deber que fluye espontáneamente. Como médicos, entregamos mucho más de lo que nuestro horario contractual nos pide en docencia, uno no puede tener un paciente al frente e ignorar al alumno”.

FORMADORA DE GENERACIONES

Como profesora asociada en UFRO, ha sido coordinadora docente de la Unidad de Cirugía Pediátrica, secretaria académica del Departamento de Pediatría y Cirugía Infantil, y actual directora del Programa de Especialización en Cirugía Pediátrica. “Uno de mis grandes logros laborales ha sido mantener nuestro Programa. En su momento logramos ser el primer programa acreditado por 5 años en el país”.

Como docente, y durante sus 44 años de trayectoria, ha inculcado a sus estudiantes el compromiso profesional. “Si alguien entra a estudiar medicina es porque quiere ser médico y como en toda profesión, se debe estudiar en forma seria y comprometida”. Agrega que en quinto año de medicina “les digo a mis alumnos que deben asumir un compromiso, ya que aquí nadie los obligó a estar, pero el día de mañana, cuando tengan un paciente enfermo, ellos deberán mostrar conocimiento, compromiso, respeto y honestidad”.

Declara estar satisfecha con su labor como docente, aunque siente que pudo dar más: “Tenía que compatibilizar la docencia con mi trabajo en el hospital. En la Universidad tenía solo 11 horas y traté de dar lo mejor de mí”.

RECONOCIMIENTOS

Durante su carrera ha recibido innumerables reconocimientos, que según dice, le han llegado en el momento adecuado a su vida. En 2015, funcionarios del Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena propusieron que esa unidad fuera nombrada como “Servicio de Cirugía Pediátrica Dra. Galicia Montecinos Latorre”, lo cual fue aceptado por las instancias pertinentes. Este premio cobró especial relevancia para ella, ya que fue una nominación liderada por los técnicos en enfermería de nivel superior de este Hospital.

En 2017 es distinguida como “Maestra de la Cirugía Pediátrica Chilena” por la Sociedad Chilena de Cirugía Pediátrica, premio que en los 50 años de la Sociedad fue entregado por primera vez a una mujer.

Este 2020, además del orgullo que para ella significa recibir la Medalla Trayectoria Académica de la Universidad de La Frontera, también cobra significado el reconocimiento como Hija Ilustre de Temuco, entregado en el contexto del aniversario 139 de la ciudad.
Galicia Montecinos Latorre, nacida en Temuco, la mayor de cuatro hermanos, casada hace 45 años, dos hijos y una nieta, dice estar feliz con lo realizado trabajando en el Hospital por más de 39 años. Sin embargo, como docente aún no piensa en su retirada: “Estaré trabajando hasta que Dios quiera; hasta que mis manos no tiriten y mis ojos y cabeza funcionen”.

Fuente: DIRCOM UFRO

La profesora Galicia Montecinos estudió Medicina en la Universidad de Concepción, especializándose en cirugía pediátrica en la Universidad de Chile. En 1975 culmina su especialización en Cirugía Reconstructiva en Fisurados en el Hospital Roberto del Río. En 1976 ingresa al Hospital “Hernán Henríquez Aravena” y a la Universidad de Chile sede Temuco, la que posteriormente daría paso a la Universidad de La Frontera. 
 Junto a su actividad médica y docente, desde 1985 se desempeña como Jefa del Equipo de Cirugía Pediátrica del Servicio de Cirugía Infantil, Traumatología y Ortopedia del Hospital “Hernán Henríquez Aravena”, para en 2009 pasar a ser Jefa del Servicio de Cirugía Pediátrica de la misma institución. Desde 1998 a 2015 se desempeña como Coordinadora del Programa Fisurados para el sur de Chile, y desde 2012 a 2015 como Jefa del Centro de Responsabilidad Quirúrgico-Pediátrico del Hospital “Hernán Henríquez Aravena”. Desde 2001 a la fecha es Directora del Programa de Especialización en Cirugía pediátrica.
 Desde 1986 a la fecha, es Profesor Asociado de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Frontera, siendo Secretaría Académica del Departamento de Pediatría y Cirugía Infantil de la misma institución entre 1995 y 2007. Es miembro de numerosas sociedades científicas, incluyendo la Sociedad Chilena de Cirugía Pediátrica, la Asociación Panamericana de Cirugía Pediátrica y la Asociación de Cirujanos Pediatras del Cono Sur.
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