Wilma Berg, entre otros cargos directivos y académicos, fue directora del Servicio de Salud Araucanía Sur, de Fonasa Araucanía, del Consultorio Miraflores y académica del departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Frontera.
Por su incansable sentido social, capacidad para trabajar en equipo, su liderazgo y habilidad para enfrentar y superar las adversidades, su respeto por el otro, su apego al trabajo público, por su defensa de la Universidad pública, realizamos este artículo, como homenaje, como recuerdo y con profunda gratitud.
DECANO
El Decano de la Facultad de Medicina, Dr. Wilfried Diener recordó que “su origen es en la ciudad de Victoria, en La Araucanía. Se formó en pediatría y realizó una maestría en salud pública con mención en gestión de organizaciones de la salud”.
“A mi primer decanato (1999 – 2005) le correspondió revisar el avance de las formalizaciones de los convenios docente asistenciales. En la contraparte, ella trabajó en equipo con Óscar Morales y Patricio Echeverría siendo un trío muy ejecutivo. Wilma Berg no tuvo duda que el desarrollo de la Facultad de Medicina de la UFRO requería una seguridad en campos clínicos para seguir avanzando como ya se hacía desde 1960. Gracias a ese trabajo y visión, en el año 2000 se firmó el nuevo convenio vigente hasta el año 2030 que nos regía para los dos servicios de salud. Hoy estamos reducidos al Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena, consultorio Miraflores, zonas lacustre y costa, pero ese convenio asistencial docente es lo que nos da seguridad”, agregó.
Por último, valoró que Wilma Berg siempre “fue muy afable, muy empática, muy solícita, con una gestión de puertas abiertas a todo el personal cualquiera fuera su estamento. Nunca tuvo ninguna duda de colaborar con esta universidad que era una continuidad de la U. de Chile. Su impacto en esta Facultad es muy importante”.
ACADEMICOS
El académico de la Facultad de Medicina, Dr. Oscar Morales, recordó que “trabajé con ella durante los años 1999 y 2000 como director del hospital mientras ella era la directora del servicio. En ese periodo se hizo el plan de normalización del HHHA, que partió con la UPC 1 y 2. Allí comenzó el proceso de normalización hasta transformarse en lo que es hoy en día. Como amiga y jefa fue muy apropiada en la gestión que hicimos en esa época porque no fue fácil hacer ese proyecto que es enorme. Si se compara el hospital hoy creció al doble en cuanto a equipamiento y complejidad”.
“Es una mujer muy valiosa para la Facultad, para el servicio, para la salud de toda la región. Es valioso que haya profesionales como ella para que el sistema funcione, ese es su gran legado y trascendencia”, opinó el doctor Morales.
El actual director de la carrera de Medicina, Dr. Patricio Echeverría, rememoró: “A Wilma la conocí en su etapa de estudiante y siempre fue muy buena estudiante, con buenas relaciones con todo el mundo. Seguimos rumbos distintos: yo hice ginecología, ella hizo salud pública. Como directora del SSAS me pidió que fuera su subdirector médico. Un tiempo complejo porque la dirección se había desperfilado y Wilma la orientó. Hablo del año 2000 con el cambio de siglo lo que fue trascendente por el funcionamiento de los sistemas y el pánico respecto de los sistemas informáticos y funcionamiento de los hospitales donde hubo que hacer mucha gestión y superar este momento difícil, pero ella supo manejarlo con bastante claridad”.
Agregó que “ella era una mujer capaz e inteligente pero lo que más la marcaba era el sentido social. Con ella aprendí que todo aquel que ha actuado mal por alguna razón, debe tener alguna razón para dicho comportamiento, por lo tanto, no se puede juzgar a nadie por las cosas que ha hecho. Esta fue una enseñanza grande”.
“En su gestión hubo algunos hitos importantes. La firma del convenio docente asistencial entre el Servicio y la UFRO creó mucho conflicto porque venían universidades privadas que podían aportar más desde el punto de vista económico, pero ella luchó para que este convenio fuese con exclusividad convencida de la importancia en la gestión conjunta de los servicios públicos y esa es una de las cosas más importantes que mantiene la UFRO, la Facultad de Medicina y que nos ha permitido tener el nivel de excelencia que tenemos. Fue una persona muy sociable, muy preocupada del prójimo y muy proclive a que los servicios públicos sean los que estén a la vanguardia de la actividad científica y de gestión”, finalizó.
Doctora Berg, muchas gracias por su invaluable aporte a la Facultad de Medicina de la Universidad de La Frontera.