El propósito del proyecto fue contribuir al bienestar integral de las mujeres vinculadas al Programa Vida Sana del Consultorio Miraflores, a través de un programa comunitario de autocuidado y contención emocional. La propuesta surgió ante la alta prevalencia de problemas de salud mental en mujeres, especialmente ansiedad y depresión, vinculados a la sobrecarga de labores de cuidado.
De acuerdo a las estudiantes estas condiciones generan una brecha de género y limitan el tiempo destinado al autocuidado, lo que repercute directamente en la calidad de vida. Para ello, se realizaron talleres de primeros auxilios en salud mental, cocina saludable, círculos de conversación, actividades recreativas y la creación de una guía colectiva de autocuidado.
“Fue un proyecto muy bonito ya que partió dentro de la asignatura de Nutrición Comunitaria y después las estudiantes lo llevaron a la práctica con esta postulación. Fue muy gratificante porque estamos para guiar a los estudiantes y que puedan hacer cosas que van más allá de la carrera. Esta es una posibilidad de práctica a futuro para los estudiantes que deben tener capacidad de hacer gestión, vincularse con los territorios y ganar iniciativas que permitan generar proyectos y cambios de estilos de vida”, afirmó Natalia Celedón.
“Estas acciones permitieron fortalecer redes de apoyo, brindar herramientas prácticas para enfrentar el estrés y disminuir síntomas ansiosos y depresivos. La iniciativa tuvo un impacto positivo en la salud emocional de las mujeres, promovió la resiliencia individual y colectiva ya que estas actividades son de suma importancia para la salud de las personas”, explicaron las estudiantes de Nutrición y Dietética.
En la foto: Belén Peña, Monserrat Artigas, Natalia Celedón y Yasmín Troncoso.