Facultad de medicina UFRO

Meditación, bondad, compasión y entrenamiento en compasión de base cognitiva: herramientas útiles para una vida compleja

Dr. Héctor Losada Morales.
Cirujano de Hígado y páncreas.
Profesor asociado Universidad de la Frontera.
Director de Departamento de cirugía, traumatología y anestesiología de la Universidad de la Frontera.
Jefe del equipo de cirugía de hígado y páncreas. Hospital Regional de Temuco. Chile.

La bondad y la compasión son consideradas caras de una misma moneda. La bondad es considerada una “habilidad” “entrenable” de desear que los demás estén bien. La compasión es considerada como una “habilidad” “entrenable” de desear que otros estén libres de sufrimiento.

El entrenamiento en compasión de base cognitiva (CBCT) es un curso de 8 semanas, diseñado por la Universidad de Emory; para entrenar estas habilidades de bondad y compasión. Dentro de sus módulos y conceptos están: el diseño de los momentos de seguridad, la estabilidad de la atención, la meta-cognición, la auto-compasión, la conciencia de humanidad compartida, la bondad, la compasión y la gratitud.

Pero, ¿por qué en este mundo de competición, de exigencia, de excelencia hablamos de bondad y compasión?

La crisis de salud mental en el mundo, en diversos contextos, ámbitos y edades, desnuda una realidad incómoda: la sobre-exigencia, el egoísmo y la soledad construyen ámbitos donde la salud mental se deteriora.

Hay diferentes estudios científicos que han evaluado intervenciones como meditación, conciencia plena o mindfulness, meditación con base en la compasión para varias variables importantes como riesgo de síndrome de burnout, riesgo de depresión, riesgo de un nuevo episodio de depresión después del tratamiento inicial, salud cardiovascular, calidad de vida luego del diagnostico de cáncer y encuentran que estas intervenciones ayudan en estas variables en diversos grupos. También se ha encontrado que ayudan a gestionar la ansiedad y el estrés del día a día.

Con el tiempo, se ha demostrado en estudios como resonancia magnética nuclear funcional, que se producen cambios estructurales en el cerebro con la práctica. Aumento de la corteza prefrontal izquierda (zona encargada de funciones cognitivas y la regulación); disminución de la amígdala (zona encargada de la reactividad emocional).

Estos cambios se producen por la neuroplasticidad; una propiedad de cambiar los circuitos cerebrales que hoy se usa para múltiples objetivos.

Pero, si es tan bueno, ¿por qué no ha logrado integrarse en la práctica del día a día? ¿Por qué hospitales, colegios y universidades no lo han incorporado? La verdad es que en algunas instituciones de Estados Unidos y Europa se hace y se ha incorporado en su política institucional. Universidades como Emory, instituciones como Google, tienen dentro de su política institucional alguna de estas intervenciones.

El problema actual es que estas intervenciones son “entrenamientos”, es “como ir al gimnasio”, toman tiempo, cuestan esfuerzo y dependen de su continuidad. La mayoría de personas e instituciones buscan la “píldora mágica”; aquello que no cueste esfuerzo y funcione rápido; y de esto no se trata.

Se trata de un proceso, que enmarca ocasiones será difícil, con frustraciones y que requiere disciplina y paciencia. Bien se conoce aquello que dice que a veces meditar parece más una pelea de box que una danza.

Incorporar este entrenamiento individual en la cultura de una institución de salud y educación es todo un desafío: costos, tiempo, objetivos a mediano y largo plazo. Hay estudios que evalúan por ejemplo el costo del síndrome de burnout en el sistema de salud: ausentismo laboral, errores en la atención, rotación de personal. Si se evalúan todas las posibles consecuencias, no hay ninguna duda que la incorporación de alguna de estas intervenciones es costo-eficiente. El problema es que el límite de tiempo de los resultados es a mediano y largo plazo; y muchos directivos de estas instituciones desean objetivos a corto plazo.

Además hay un factor individual; algunas personas no desean meditar a pesar de incluso ser conscientes de sus beneficios. Es como quienes no hacen ejercicio físico a pesar de conocer que es parte de la salud integral. Para esas personas sin embargo, técnicas más sencillas y menos demandantes como la respiración, pueden tener un gran beneficio en su bienestar.

Para tratar estos tópicos entre otros, se realizará en Temuco el 30 de septiembre, 1 y 2 de octubre, en la Universidad de La Frontera, el 2° encuentro de la comunidad compasiva en español. Habrá invitados de Estados Unidos; Europa, Brasil, Ecuador, Colombia, México y Chile. Se harán algunos talleres prácticos sobre algunos aspectos de estas intervenciones y se mostrará como introducir los conceptos de bondad y compasión en la vida diaria y en la política de diversas institucion

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